Los ocho productos gourmet españoles que arrasan en Londres

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Monika Linton, 56 años, ante el Borough Market de Londres. Paola de Grenet

La británica Monika Linton es precursora en divulgar los productos gourmet españoles. Los clientes del vetusto Borough Market se rinden a ellos. Tiene también restaurantes y bares de tapas. Factura 23 millones al año.

La gastronomía y los productos gourmet españoles están de moda en el Soho y en la City, en London Bridge y South Kensington, y en todo Reino Unido. Y Monika Linton, fundadora en 1988, hace ya 30 años, de la distribuidora Brindisa, que importa nuestros productos para distribuirlos por todo el país, tiene buena parte de culpa.

La idea se la dio el Stilton, el tan británico y oloroso queso que su hermano empezó a importar en España, en las incipientes tiendas gourmet de Barcelona en los años 80. Si a los españoles nos gustaba aquel queso y el profundo rastro que dejaba en la cocina y de ahí a la mesa, por qué no iban a disfrutar los paladares ingleses (entonces bastante rancios y primarios) de la diversidad de quesos y paisajes de nuestro país. Lo pensó y se puso a ello, su hermano le hace la primera selección, y comienza a vender a puerta fría productos e ingredientes alimenticios de calidad pero aún sin denominación de origen, y de nombres impronunciables en inglés como Idiazabal Trujillo. Nombres y quesos que aun en de la península Ibérica costaba conseguir, en ausencia de distribución y logística. Hoy sus empresas, Brindisa (productos) y Brindisa Kitchens, facturan más de 23 millones de euros anuales y emplean a más de 300 personas. Y lo peor, han llenado Londres de ristras de chorizos.

Nació todo hace 30 años en el lugar de Balham, al sur de Londres, logística, almacén y salas de curación de jamones y maduración de quesos, embutidos y hasta 400 productos artesanales. Y en 2004 llegó al corazón de la ciudad, al lugar donde uno imagina sin querer las correrías de Oliver Twist. Inevitable al contemplar los muros primarios de Borough Market (la plaza de abastos más antigua de Londres, unos mil años de historia); el almacén de patatas de los Lee Brothers, desde 1875, o las zanahorias de cuatro colores, variedades locales y antiguas que nutren las cocinas de los cinco restaurantes Brindisa en la ciudad. Linton fue la primera pobladora de la era moderna de este mercado entonces mayorista y nocturno, hoy convertido en un street food gourmet market, donde desde un gramo de trufa hasta las conservas Ortiz Nardín tienen denominación de origen. La gente hace cola por un poco de paletilla o unas lascas de ibérico.

Ocupa el Tapas Brindisa el centro neurálgico del mercado (en London Bridge). Cuenta Monika cómo fue la reacción de la tan británica gente y prensa gastronómica cuando abrieron el primer bar de tapas, que no hacía ni hace reservas, y que en hora punta exige buenos codos para llegarse hasta la barra. “No imagina lo que me alegraba escuchar a un inglés pedir escalibada o a un francés pronunciar huevos rotos con jamón. Hemos crecido al compás del desarrollo de la gastronomía y la enologíaespañolas”.

Mapa de sabores

Ella había nacido en África, en el protectorado británico de Malawi (1 de diciembre de 1961), donde su padre era administrador provincial. Tras la independencia, trabajará el señor Linton en LagosBrunéi y Singapur, dejando a sus cuatro hijos en internados británicos, donde Monika vivió entre los nueve y los 18 años. “Lo que recuerdo es mucha soledad, no lo pasé bien, pero tenía buenas amigas, éramos rebeldes y divertidas”. Estudió Modern Iberian and Latioamerican Studies en la Universidad de Londres, y no por azar se enamoró de la diversidad de las tierras españolas. Recaló un verano en BegurCosta Brava, para perfeccionar su español trabajando como au pair, y acabó de ayudante de cocina en un restaurante. Y aquí empieza su verdadera historia: algo anterior empezaba a tomar forma en esta tierra de contrastes y curiosa gastronomía por descubrir.

Ese algo remite a los días de invierno en el internado y su contraste con aquellos veraneos de infancia en lugares tan exóticos de África y el Lejano Oriente; entre el ancestral shepher’s pie (pastel de pastor: carne picada y cocinada al horno bajo una capa de puré de patatas) y las langostas o los curris de Brunéi, el mango y las judías recocidas, el olor de aquel comedor de monjas y los aromas del mercado de frutas en Lagos. A ello, y a la memoria de la cocina de su madre, le debe Monika su interés por la gastronomía.

Ahora una de sus preocupaciones es el Brexit. “No sabemos cómo va a afectar la política de importación, tanto a los aranceles como a la logística. Además, necesitamos gente bilingüe y trilingüe. Más del 60% de nuestra plantilla no es británica sino europea; entre otras cosas porque los británicos no quieren ni están preparados para trabajar en hostelería”. ¿Qué le diría a los compatriotas que votaron sí? “Que según su voto, Reino Unido se convertirá en una isla muy sola y de espíritu pequeño. Que los que aún sueñan con los tiempos coloniales se equivocan”.

Sus ocho éxitos

Monika Linton ha hecho una selección de los bocados con sabor español preferidos en Reino Unido. Sus productos “made in Spain” se prueban también en los restaurantes de tapas que la empresaria posee en Londres. Un conjunto de delicias patrias que han provocado la fiebre por nuestra gastronomía. Se indican los precios de venta en Reino Unido.

1. Salchichón de Vic, Casa Riera Ordeix

“Elaborado en la plana de Vic, donde hay un microclima, está curado en ambiente natural. Sus mohos tienen un aroma fresco de piedra y hongos y luego ofrece un sabor intenso y equilibrado”. Precio:11,70 euros, 250 g.

Salchichón de Vic, Casa Riera Ordeix. Precio: 11,70 euros. Paola de Grenet

2. Anchoas ahumadas, Conservas Nardín

“Todas están manejadas a mano. El filete de anchoa es de un grosor generoso y con un sabor del mar maridado con el delicado ahumado de la haya. Un tesoro organoléptico”. Precio: 8 euros, 100 g.

Anchoas ahumadas, Conservas Nardín. Precio 9,65 euros. Paola de Grenet

3. Bonito del norte, Conservas Ortiz

“Este producto convence diariamente al mundo de que compre las conservas de la marca. Nunca falla, delicado de sabor y color, y la ventresca, sedosa y fina, ¡es para morir!”. Precio: 9,65 euros, 250 g.

Bonito del norte, Conservas Ortiz. Precio: 9,65 euros. Paola de Grenet

4. Arroz bomba, Illa de Riu

“Es el mejor que hay, absorbe el fumet sin perder forma y brilla como una perla. Como explica Juan Trías [al frente de la marca], ‘el arroz bomba tiene un espacio de cocción en vez de un momento de cocción'”. Precio: 9 euros, 1 kg.

Arroz bomba, Illa de Riu. Precio: 9 euros. Paola de Grenet

5. Aceite l’amo, aubocassa

“Viene de Mallorca, de aceituna arbequina. Combina notas aromáticas de hinojo, tomate y manzana con sabores de almendras y hierba fresca. Su aroma debe apreciarse en cualquier preparación”. Precio: 23,30 euros, 50 cl.

Aceite l’amo, aubocassa. Precio: 23,30 euros. Paola de Grenet

6. Vinagre Ximénez, Paula Coll

“Está hecho con uvas maduradas en rama y posteriormente pasificadas al sol. De esta manera produce un vinagre que es intenso, dulce y amargo, suave y con aromas de tostado”. Precio. 21,60 euros, 37,5 cl.

Vinagre Ximénez, Paula Coll. Precio: 21,60 euros. Paola de Grenet

7. Pimientos del Piquillo, Navarrico

“Es un producto típico de toda la vida. Cultivado bajo el sol de Navarra y sus lluvias, este pimiento es ideal para comer tal cual o aliñado con ajo, vinagre y aceite o relleno de algo sabroso”. Precio: 6,50 euros, 220 g.

Pimientos del Piquillo, Navarrico. Precio: 6,50 euros. Paola de Grenet

8. Pimentón de la Vera, Santo Domingo

“Su grado de molido le da más textura y presencia. El tono es de un rojo anaranjado, que profundiza el color del plato final y su aroma es de un ahumado fresco y abierto”. Precio: 3,70 euros, 75 g.

Pimentón de la Vera, Santo Domingo. Precio: 3,70 euros. Paola de Grenet

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